En las inmediaciones del lugar del majestuoso desfile había escenas como estas. Forman también parte de lo que badajoz vivió ese día. FOTOS: MANOLO LóPEZ
Era lo que daba de sí el día. ¿Qué digo el día?, ¡las semanas y los días! Todo el tiempo que fue necesario para llegar después a esta REal REsaca de la que Badajoz tardó apenas un par de días en recuperarse. Menos mal que Badajoz estaba guapa, con sus miserias. Y que al menos se dio la imagen de ciudad moderna, con sus inconvenientes, con un despliegue de vigilancia que podía parecer exagerando pero que a lo mejor era necesario. Muchos se despacharon a gusto con las protestas, haciendo protagonistas a quienes a lo mejor no merecían el descalificador silbido. Pero esa es la grandeza de la democracia. Que admite a todos incluidos quienes no piensan como nosotros. Con estos mimbres, Badajoz vivió un día de sol espléndido y calor agobiante, que se tradujo en largas colas en los asadores de pollos y en los bares, en muchas casas en las que los responsables del avituallamiento se quedaron ante la tele o en el desfile en vivo y en directo con lo que el personal hubo de conformarse con apurar los restos de la nevera y pensar en que ya vendrán tiempos mejores.
Lo menos bueno del caso es, como han destacado varios lectores de la prensa local, que han de venir el rey y su corte para que la ciudad coja el tono de la limpieza que tanta falta le está haciendo. O que al menos lo coja en las zonas afectadas por los desfiles militares y los controles de policía. Porque hay otras barriadas de la ciudad que no se han visto beneficiadas de la febril actividad limpiadora de los últimos días. Tan sólo un par de días antes del desfile, el viernes, muchos contenedores de Sinforiano Madroñero estaban a reventar de basura poco antes de las 9 de la mañana, que no es hora de que estén así. No sé por qué cuando vi una de las fotos del HOY sobre la recepción del rey en el Palacio de Congresos me saltó de inmediato a la vista una de las fotos, la de el rey hablando con el concejal de Limpieza, Antonio Ávila. No sé si su Serenísima Majestad le estaría recriminando o preguntando. “Concejal, ¿cómo tienes tan limpia esta avenida?” Supongo que al concejal se le subiría el pavo, que es lo que debe pasar en un caso así. Bueno, pues a hora a ver cuánto nos dura la REal REsaca, por lo menos en lo de la limpieza.
