lunes, 24 de abril de 2023

Vibrante Orquesta que nos enamora

 

Soy un privilegiado sentado en la butaca que he elegido esta temporada en el Palacio de Congresos de Badajoz, hasta la que “escalo” tras superar los generosos escalones para cuyo diseño acaso se pensó poco en los mayores, sin un humilde apoyamanos lateral. De este privilegio gozamos en Extremadura, gracias al empeño del entonces consejero Paco Muñoz y el presidente Ibarra, asiduo también a los conciertos en Badajoz. Y todo empieza con las charlas ilustrativas que ‘lanza’ sobre los asistentes el violinista y gran comunicador Santi Pavón. Y digo que las lanza porque si ustedes se cruzan con él con su violín puede arrollarles de tanta pasión como pone en el empeño. Hasta mi lugar me llega la música que puedo tocar con las manos. De tocar, de hacer sonar los instrumentos, ya se ocupan tantos maestros (de violín, viola, chelos, oboes, fagot, trompas, bajos, flautas, percusión, trombones, arpa.. ) situados en el escenario, entre los que adoro a Javier Borreguero y Gustavo Castro, dos más del formidable elenco de este regalo, de este lujo barato que jamás elogiaremos lo bastante. La que yo llamé desde siempre “la Orquesta de todos” es un motivo fijo para el orgullo de la cultura extremeña.

(Publicado en la edición impresa de HOY el lunes 24 de abril de 2023)

martes, 18 de abril de 2023

El andamio interminable

Me pregunto, como muchos de los peatones diarios habituales de la avenida Fernando Calzadilla, cuánto puede durar un andamio invadiendo la acera y adosado a un bloque de viviendas. Y lo digo sólo como espectador porque ni vivo en esa avenida ni sé quién habita tras ese andamio cuya presencia se eterniza. Pero tengo la mala costumbre de ir a papelerías, a zapaterías, a bares, al podólogo, a las tiendas de alimentación (pronto nos cobrarán por mirar los tomates), a las oficinas bancarias… y para pasar por esa avenida e ir a esos lugares hay que meterse bajo el túnel que está adosado al andamio, una precaución que han adoptado porque un día se puede caer un cascote o un tablón y darnos en la cabeza a los que, como usted o como yo, solemos andar por la calle sin casco, porque ni vamos  a trabajar en la construcción ni vamos a inaugurar nada como los políticos que visitan obras para salir en la foto. El andamio de Calzadilla va camino de convertirse en un fijo de la temporada otoño/invierno/verano y si a alguien se le ocurre meterlo en el censo electoral, hasta podía aparecer cerca de las urnas el 28 de mayo. A vé…

         

(Publicado el lunes 17 de abril de 2023)

miércoles, 12 de abril de 2023

Cuidaos de los animales


Cuando a mis cortas luces se les enciende una bombilla, me echo a soñar. Mañana tristona de sábado santo, dicen. Me sitúo en la calle La Sal de Badajoz, Arias Montano. Y visualizo la Papelería de la familia de Luis Millán Vázquez de Miguel; o el Colegio  Merino, o Casa Espejo o los almacenes David o Foto Pérez donde el recordado Norberto me revelaba mis primeras fotos. O la Imprenta Mangas, de mi pariente Alfonso, hombre que rezumaba bondad, negocio que siguió su hija, mi pariente Petri Mangas (¡hola, Petri!). Y si de ahí paso a ver la estatua de Porrinas y tropiezo con La Cubana ya todo es un paseo hasta la calle Menacho, con el recuerdo de Antonio Rivero (la presencia fija en la ventana de Manolo Peñaranda) o Alejandro Ramírez del Molino. Veo a Foto Mimosa, a Publicidad Vicente Novillo o a la recordada Casa Arroyo, comidas. A lo lejos Regalos Cuéllar, que llevaban Pepa y Antonio Barquilla, quien se borró ya de estos negocios. Más allá el otrora Frente de Juventudes y en la calle Menacho los albañiles, pagados por los vecinos, buscando la pala de otro (¡). Y en  muchas tiendas, aunque cerradas, el cartel de moda, “Prohibido el paso a los animales”. A vé…


Publicado en HOY el 10 de abril de 2023


viernes, 7 de abril de 2023

Policías a pedal

A las muy taurinas 5 de la tarde, el miércoles de la semana pasada, dos policías municipales llegan a la calle Menacho en Badajoz con dos bicis guapas. Una y uno (municipala y municipal, que el todavía alcalde Gragera cuida eso de la paridad, no te digo). Esperan al semáforo de la calle del emérito campechano, se ajustan los cascos y siguen la ronda. En años pasados por estas fechas ya asomaban los uniformes de verano, el pantalón corto que alivia los calores de las tardes de Badajoz. De Menacho irían a San Francisco. Son dos de los rarísimos policías locales que pueden verse en Badajoz. No es que yo quiera que nos inunden de agentes, pero me dan confianza, como cuando veo que los encargados de vaciar las papeleras se llevan la fusca que hemos ido dejando tirada, mucha fuera de las bolsas. A esta hora empiezan a subirse las persianas de los locales de Menacho, La Soledad, San Francisco, Ricardo Carapeto, Carolina Coronado, Sinforiano Madroñero... Y esa es también la hora en que muchas persianas permanecen bajadas (lo siento, Ángel Pulido en la carretera de la Corte). Hoy tampoco abrirán, hoy el comercio tradicional seguirá languideciendo. Y le duele al todavía plumilla. A vé…


Publicado en HOY el 3 de abril de 2023, página 28

lunes, 27 de marzo de 2023

Lechuza, ¿quieres aceite?


 

El astuto siseo y ulular de la lechuza por las noches me acompañó en mis insomnios infantiles. “Lechuza, ¿quieres aceite?” le preguntábamos, escondidos a las espaldas de la iglesia, porque era creencia que la lechuza habitaba en el campanario y salía sólo (con acento, por favor) de noche a cazar pájaros dormidos, que engullía con voracidad. Decíamos entonces que las lechuzas chupaban el aceite de los lampadarios, que no eran como los de ahora, cuando ya son pura tecnología y velas con luces led, para captar limosnas de los incautos feligreses. Por eso el aceite lampante ha sido visto por cuatro sinvergüenzas como una fuente de negocio, burlando los controles sanitarios y jugando con la salud humana. En fruterías y colmados de la avenida Juan Pereda Pila en Badajoz hemos podido comprar aceites como el “acebuche” por su bajo precio, de 21 a 24 euros la tarra de 5 litros. Hasta que Sanidad lo ha retirado. La pregunta es por qué no se ha actuado con más diligencia y no se ha trincado ya a los terroristas del aceite. ¿Están esperando como con la colza? Mientras, los pájaros han volado de noche, como la lechuza. Seguiremos otro lunes, a vé…


Publicado en HOY el lunes 27 de marzo de 2023


lunes, 20 de marzo de 2023

Si la gata se pone de parto en mi casa...

El Ayuntamiento de Badajoz se puso bravucón una vez (¡) y denunció y multó con 40.000 duros o más a una entidad cultural autonómica, cuya sede central estaba y está (como casi todo) en Mérida. Aquellas 200.000 pesetas de aquellos años eran la respuesta municipal a la Consejería que sembró de octavillas la calle del Obispo en Badajoz, a la que se condenaba además a recoger los papeles, dos semanas después de haberse producido los hechos. Nunca más se supo. Las octavillas se las llevó el viento y a un superviviente de aquella época se lo recuerdo y me sacude y me dice, “anda, chacho, mira, tienes una cagadita en la chaquetina, échate pallá” (Esto es, que te calles y mires para otro lado). Pero yo insisto: “Luis, dime si se pagó aquella multa”. (Me mira por encima de las gafas tras fruncir su entrecejo propio). Por eso y no por otra cosa me viene a la mente lo que dice en la eternamente inacabada plaza del Pirulo el frutero Emilio Gamito, de Villafranco, hijo del Emilio Gamito de Santa Marta de los Barros. Él se referirá a los que procuran nadar y guardar la ropa. Dice: “Si la gata pare en mi casa, los gatinos son mios”.

Ya, si eso, otro lunes hablamos de los gatinos, ¡miau!, a vé…


(Publicado en la edición impresa de HOY el 20 de marzo de 2023)

viernes, 17 de marzo de 2023

Mijina de tomate para hacer de comer

Del Gobierno ya hablaron Tip y Coll en Badajoz, en unos carnavales hace años. Ahora lo más próximo a hoy lunes son los mercadillos de domingo  y martes cerca de El Nevero y el Puente Real (¡a un leuro, a dos, a tres leuros!), en los que se vendía antes de casi todo, aunque las verduras escasean y las telas, pasado el carnaval, se han  caído. Ahora, un kilo de tomate se acerca peligrosamente a los tres euros (“niño -dice en un puesto un ama de casa-, ponme unos tomatinos pá hacer de comer”). Las distribuidoras de alimentación nos están sacando los higadillos. “¿Qué hacemos?” le pregunto al concejal de Consumo en Badajoz, si lo hay. Porque ya no es solo el galopante disparo de los precios, es también la cara de tonto que se nos pone cuando vemos que el precio del aceite se ha subido al séptimo cielo y que nos están timando (¿y también envenenando como con la colza?) con esa mezcla que nos quieren dar como si fuera aceite y es un zarrapastroso brebaje incomible y peligroso, cual aceite de ricino, que había que hacerles beber a los que quieren forrarse a nuestra costa. (Ahora nos dirán que se van a tomar medidas y se les va a sancionar y hablarán de miles de euros en multas).

Ya, si eso, la semana que viene hablamos de las multas y de los infelices que las pagan, que me da a mi que las multas son trompetería celestial. . A vé…


Publicado en la edición impresa de HOY el lunes 13 de marzo de 2023