lunes, 26 de junio de 2017

La broma del banco del alférez

Corría el último tercio del siglo pasado y el aquí firmante cumplía el servicio militar obligatorio (no se olvide este matiz). Llegamos exhaustos a la estación de Renfe en Badajoz tras un interminable viaje en tren desde el Obejo viejo, donde los parias nos habíamos curtido tras un julio y un agosto horrorosos. Y al llegar al cuartel del Castilla 16, en la explanada de la Plana Mayor, los veteranos del lugar nos esperaban para holgarse con los reclutas que teníamos por delante aún un año interminable. Frente a la Compañía de la Plana Mayor, al lado de la Unidad de Destinos, lucía esplendoroso el banco del alférez, con su cartel de “prohibido sentarse”, recién pintado. A nadie se le hubiera ocurrido dejarse caer sobre aquel desvencijado banco (se dice así, ¿no?). El hecho es que en cuanto un recluta mostraba su desorientación en aquella explanada acudían un par de veteranos, con sus galones de cabo, y le hacían ponerse firme y sentarse con el petate en aquel banco maldito, recién repasado de pintura. Sólo consiguieron convencer a uno de mi quinta para que se sentase y lo hizo en medio de las risotadas de los “abuelos”, los próximos a licenciarse. Días después, ya con calma, entenderíamos bien lo que subyacía tras la orden que según dicen (¿o era un chiste malo?) debió dar algún alférez que ordenó pintar el banco y prohibir que se sentaran, para salvar los uniformes de la pintura.
Aquella explanada del Castilla 16 queda aún en mi memoria, como el Llano Amarillo de Córdoba, como quedan las horas de los dos viajes, de Badajoz a Obejo y el de vuelta, en un tren cochambroso y tercermundista lleno de soldados que tiraban a los campos el picnic con los huevos duros y las latas de foie-gras, entre risotadas, logrando acertarle a alguna vaca o alguna mula vieja que con parsimonia y la cachaza de los animales en el campo veía pasar aquel tren lleno de locos vociferantes.
Hoy ya casi no hay mili, no hay reclutas incautos, no hay banco del alférez, el pasto y la desidia se comen los barracones y las explanadas del Castilla 16. Y el tren, ¿y el tren?

(Publicado en la edición impresa de HOY el vienes 23 de junio de 2017)

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